Llevas un tiempo escribiendo en tu diario y ahora te preguntas si sería buena idea compartir algunas páginas con alguien. Quizás tu pareja cree que podría acercarlos más. Quizás tu terapeuta te lo ha pedido. Quizás te uniste a un grupo de Facebook de diarios compartidos de forma anónima. Sin embargo, no estás seguro/a de si compartir tu diario es una buena idea.

Entonces… ¿deberías compartir tu diario? Hay buenas razones tanto para compartirlo como para no hacerlo. Sin embargo, compartir tu diario con alguien en quien no confías, revelar información demasiado sensible, o compartir datos que puedan exponerte de manera negativa, no es una buena idea y tiene el potencial de convertirse en una experiencia traumática.

Algunas personas usan el diario para registrar su vida, mientras que otras lo utilizan como una forma de terapia; un lugar seguro al que acudir y expresar los propios pensamientos sin miedo a ser juzgados. Dependiendo del uso que le des a tu diario y del contexto en el que desees compartirlo, puede o no ser una buena idea hacerlo con otras personas.

Razones para Compartir tu Diario

Si bien compartir el propio diario encabeza la lista de "pesadillas" de muchas personas, puede tener algunos beneficios que son casi terapéuticos.

Compartir Permite que Alguien Aporte una Nueva Perspectiva sobre un Problema

Existen diferentes contextos en los que alguien podría querer compartir su diario: en terapia individual o grupal, con un amigo de confianza o un ser querido, o con fines artísticos. Dependiendo del contexto, compartir tu diario puede abrir la puerta a nuevas perspectivas.

Si compartes páginas en las que reflexionas sobre un problema específico (como una ruptura reciente, por ejemplo), otras personas pueden compartir experiencias similares y ofrecerte una sabiduría que te ayude a atravesar el momento difícil que estás viviendo.

La Comunicación se te Hace Difícil

No todas las personas se sienten cómodas enfrentando a alguien que quieren o revelando información profundamente personal e importante. Si crees que no puedes mirar a alguien a los ojos y decirle lo que necesitas decirle, siempre puedes escribirlo en tu diario y permitirle leerlo. De esta manera, puedes articular tus pensamientos y emociones exactamente como deseas, sin que el momento se complique por el intento de hablar y el miedo que se interpone.

Quieres Usar tu Diario como Parte de una Expresión Artística

Algunas personas no se sienten atraídas por la idea de sentarse junto a su amigo y dejarle leer páginas de su diario. Sin embargo, la idea de utilizar sus palabras privadas en nombre del arte sí les resulta atractiva.

Si te sientes inspirado/a para usar tu diario y crear una obra de arte que funcione como catarsis para ti (y potencialmente para otros), entonces compartir tu diario puede tener un propósito más grande. La mayoría de las personas se estremecería ante la idea de que sus palabras privadas de su diario fueran exhibidas como una instalación artística, ¡pero quizás para ti sea un camino hacia la libertad y la autoexpresión!

Razones para No Compartir tu Diario

Si bien compartir tu diario puede ser una experiencia potencialmente terapéutica, también tiene el potencial de ser incómoda o traumática. Hay situaciones en las que no deberías compartir tu diario.

La Persona con Quien Deseas Compartirlo no es de Confianza, Empática ni de Mente Abierta

Si vas a compartir tus reflexiones más profundas y personales, es mejor que sea con alguien que reciba esas palabras sin juzgarte ni tomar represalias. Así que, si alguien te pide leer tu diario y no es de confianza, empático/a ni de mente abierta, no lo compartas con esa persona.

La Información es Demasiado Privada y Sensible para Compartirla

Algunas cosas no están destinadas a ser vistas por otros. Los diarios son de uso personal por una razón. Es el lugar donde puedes sentirte libre de revelar todo lo que sientes, experimentas, crees, te cuestionas, etc. Si te sintieras libre de revelar todo lo que piensas en cualquier momento, lo harías en voz alta frente a las personas que más amas y en quienes más confías.

Y sin embargo… la mayoría de las personas no hace eso. Porque expresarnos sin ningún tipo de filtro va en contra de todas las normas culturales y probablemente te llevaría a vivir como un paria social. Hay una razón por la que las personas guardan sus pensamientos privados en diarios… porque esos pensamientos se sienten demasiado sensibles, vergonzosos o difíciles de compartir.

Muchas veces, las personas escriben en sus diarios en estados de emoción elevada. Justo después de una ruptura, justo después de una pelea, durante períodos de depresión o en las grandes encrucijadas de la vida. La mayoría de las personas no escribe en su diario solo sobre sus días y experiencias felices y maravillosos. La mayoría escribe para procesar pensamientos y experiencias difíciles, libre de juicios. Para decir algo que no pueden creer estar pensando, pero que deben escribir para sacarlo de su mente.

Este tipo de pensamientos altamente sensibles no debería compartirse. A menos que estés experimentando pensamientos de suicidio relacionados con la depresión, y compartirlos se sienta como una manera de evitar llevarlos a cabo.

Puede Exponerte de Manera Negativa

Quizás la persona con quien compartes tu diario parece ser de confianza… pero luego comparte algo profundamente personal sobre ti con alguien más. Esto puede abrir una caja de Pandora que en última instancia te hace sentir vulnerable, juzgado/a y traicionado/a.

No solo eso, sino que si la información que compartes es algo de lo que te avergüenzas y que temes que otros puedan usar en tu contra, te estás exponiendo al ridículo público. Algunas cosas de las que no estamos orgullosos en nuestro pasado son asuntos que necesitamos trabajar en privado. No todos comprenden el proceso de recuperación ni la decisión de hacerlo mejor a partir de ahora.

Si bien todo esto habla del "peor escenario posible", es sabio considerarlo. La vida de algunas personas ha sido trastocada por algo tan simple como un rumor que se propagó demasiado rápido y demasiado lejos.

¿Qué Pasa si Alguien Lee tu Diario sin tu Permiso?

Escribir un diario es un ejercicio profundamente privado. Lo que uno escribe en su diario suele estar impregnado de una emoción profunda y tiende a revelar los pensamientos más íntimos de una persona, incluyendo cosas como: vergüenza, culpa, arrepentimiento, celos, pensamientos de deseo, pensamientos violentos, etc. Si alguien usa su diario como un ejercicio terapéutico; un lugar seguro para expresar sus emociones y su vida interior sin miedo a la vergüenza o al juicio, entonces el acto de que alguien lea su diario está mal.

Si alguien lee tu diario sin tu permiso, es una grave violación de la confianza, los límites y la privacidad. Es parte de la naturaleza humana sentir curiosidad por los pensamientos privados de un ser querido. Sin embargo, es algo muy diferente dar el paso de actuar sobre esa curiosidad, irrumpiendo en los pensamientos privados de alguien y leyéndolos.

Si alguien lee tu diario sin tu permiso, debes reflexionar profundamente sobre el nivel de confianza que le otorgarás a esa persona en el futuro. También es posible que necesites establecer límites más saludables con ella, ya que una persona que leería tu diario privado sin permiso explícito es alguien que tiene serios problemas con los límites.

La Conclusión Clave

Compartir tu diario con alguien es una experiencia increíblemente vulnerable. Estás abriendo las partes más profundas de ti mismo/a a alguien y confiando en que mantendrá esa información segura y no te juzgará por ello. No todas las personas cuentan con el entorno o la comunidad que les permita compartir su diario de manera segura, por lo que la mayoría opta por no hacerlo.

Sin embargo, si te sientes seguro/a compartiendo tu diario con un terapeuta profesional, un grupo de escritores de diarios con ideas afines, o alguien a quien amas y en quien confías, puede llevar a una sanación y/o alivio muy necesarios. Pues lo que crece en la oscuridad, muere en la luz. Compartir algunos de tus pensamientos más oscuros puede quitarles parte del poder a esas ideas y conducir a la sanación.

Si alguien lee tu diario sin tu permiso, nunca está bien, y tienes razón en sentirte enojado/a, herido/a o violado/a. Recuerda, los límites ayudan a construir relaciones saludables.

Scott Megit